Estado español

Venga, seamos honestos sobre el periodismo

Denunciar a Podemos suma puntos ante los jefes. Pero criticar las presiones de grandes empresas o del bipartidismo acarrea más problemas Por eso buena parte del sector sigue callando las dinámicas de represión estructural, construidas a lo largo de décadas Desde que empecé en este oficio en los años 90 he visto cómo se aparta de su puesto a periodistas a petición de un político, cómo se castiga a reporteros por haber denunciado el asesinato de compañeros de profesión (como José Couso), cómo se condena a “hacer pasillos” a los periodistas que no demuestran fidelidad inquebrantable hacia ministros o presidentes. He recibido órdenes para dejar de cubrir asuntos que repentinamente resultaban “molestos”. Me ha quedado claro que ciertas empresas –anunciantes– son intocabl...

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