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Deportes

Sueños.-Medalla de Oro Mireia Belmonte.

Sueños.-Medalla de Oro Mireia Belmonte.

Mireia Belmonte una muchacha de veinticinco años que ha dedicado toda su vida a un deporte, la natación, cuyos orígenes son muy antiguos,  se datan pinturas sobre ello ya en la prehistoria,   para los egipcios era una obligación que se asumía como el resto de la costumbres, debido a la geografía de su país surcada y dividida por numerosos canales, en Japón en tiempos del emperador Sugio en el año 38 A.C. ya se realizaban competiciones anuales, quedando en el olvido durante la edad media con la excusa de que las inmersiones en el agua producían enfermedades epidémicas. Se vivía el año  1986 cuando se incluyo como deporte olímpico en Atenas,  para los hombres y en 1952 para las mujeres.

Es uno de los deportes donde mayor número de músculos del cuerpo se utilizan de manera intensa, llegando a considerarse una de las mejores terapias físicas. Llegar a ser un campeón olímpico lleva a las espaldas muchas horas diarias de entrenamiento, ¿Que te parecería nadar unos 100 Km en una semana? Entre seis u ocho horas de entrenamiento diario, entrenamiento fuera y dentro de la piscina, no solo nadar, carreras de montaña, ejercicios de cardio y bicicleta estática.  Añadir tiempo para compaginar sus estudios de publicidad y relaciones públicas y comer. Un deporte nada cuidado ni subvencionado, mucho sacrificio para conseguir llegar a ser alguien en este mundo. Debes ser muy bueno para ello.

Desde muy pequeña debido a problemas de salud empezó a ir a nadar, y en ello se quedó, ya en el año 2006 era campeona mundial junior y desde entonces no ha dejado de cosechar méritos y premios con ese esfuerzo y disciplina que la caracteriza. Llegando sus primeras olimpiadas en el año 2012 en Londres en las que consiguió dos medallas de plata.

Nunca cejo en su empeño, siempre adelante y su sueño se ha cumplido este año. Los sueños no son algo que se piensan, se adornan y adelante, no la mayoría de las veces, casi siempre van prendidos de un gran esfuerzo y sacrificio, sólo tienes que decidir si merece la pena dejar en el camino esas, a veces, pequeñas cosas, otras, importantes, para conseguirlo. El tiempo lo define no siempre tan rápido como quisiéramos, pero si es algo que se persigue con empeño y entusiasmo permanece latente hasta que llega su momento. Hay un tiempo y un momento para todo, nunca lo olvides, así lo hizo Mireia y una medalla de oro colgaba de su pecho.

Su corazón latía, su respiración se acompasaba mientras su mente asumía que había logrado ser la mejor nadadora de todos los tiempos. En su mente como una película todos aquellos momentos de nervios en los que el llanto surgía, vómitos, insomnio, estrés que cada campeonato y más una olimpiada traía consigo. El momento previo, el colocarse un bañador de manera adecuada, tal que debe quedar ajustado como una segunda piel ( se reservan entre 20 y 30 minutos para ello) mientras cantaba canciones de Reggaeton y su entrenadora Mónica hacía su parte, además de conversar. Se las conoce con un apodo  Mimi y Momo, una relación compenetrada en un deporte de élite.

Continúan los días y nada la para,  adelante, una vez conseguido el sueño ya no hay límite, sólo aquello que la fortaleza de su cuerpo la permita conseguir y así una medalla de oro y una de bronce quedan prendidas hasta el siguiente escalón que decida fijar como próximo sueño a alcanzar.

Marijose.-

 

 

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