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Cultura / Viajes

Paseos por la Cendanya Francesa. Una casa que nos habla…

Paseos por la Cendanya Francesa. Una casa que nos habla…

Marzo del año 2017, como pasa el tiempo, hace unos días nos estábamos felicitando el nuevo año. Continuemos con buenas letras y una lluvia de optimismo, por qué la vida continua y nada debe turbar los sueños, aunque se dilaten un poco en el tiempo, volverán a ser embajadoras de sentires, juguemos con un hermoso lugar y una curiosa historia.

Cancela que abre el alma para adentrarse en un caminar sereno repleto de emociones sentimientos encontrados que se despeñan en sus riscos, risas que acompañan el discurrir de ríos y lagos, silencios que embargan y refrescan la mirada, recrean.

Turba la soledad del lugar pero ameniza el corazón que reflexiona tranquila, armónicamente, danzando con la música que resuena en tu cerebro, que solo puede ser fruto de tan delicada belleza donde sólo el lobo estepario puede aullar a su antojo, libre de etiquetas.

Lindos días en un paraje increíblemente bello, un templo a la naturaleza y al silencio y al mismo tiempo a la algaravía con el trino de los pájaros, el crujir de las ramas secas, las ranas en el río, la silueta del quebrantahuesos entre el desfiladero, la gineta enredada en el tronco, rauda y veloz huye a esconderse entre las hojas, que comienzan a caer. El corzo al atardecer en las praderas y ese lince tímido y audaz, que se desplaza serenamente buscando su refugio.

Os dejo un vídeo que grabé hace algún tiempo ya.

y contemplando esta casa surgió esta historia.

Cancela que franquea el alma.

La vida se entreteje en esas paredes donde el olvido refleja pasados grandiosos.

Colores que se mezclan que pierden ya su vida, sorpresas que nos muestran si miras sin reparo.

Caras aparecen junto a la ventana, un beso, un rostro, grandes ojos, un ser extraño, fantasmas, otros momentos vividos, restos de vida que se fraguan y reniegan en su tránsito, enredaderas que buscan ocultar presencias, se arraigan fuertemente entre los muros, musgo de aquellos inviernos que fueron vida, entre los restos que quedan, en la ventana torcida casi destartalada, lucen aún aquellas cortinas que ocultan secretos, alumbrar buscan nuestras almas a la luz del día.

Puerta, firme en su presencia, franquea el paso mientras grita en malvas alaridos de tristeza, hileras de fuertes lanzas de hierro protegen, muestro allanamiento, dejando claro que no quieren visitas de este mundo.

Gime entre las grietas, el viento, como almas en pena, dentro del hogar en paz se quedan, invitan al iluso visitante a no invadir su terreno.

Marijose.- #marijose #cerdanyafrancesa #historias #reflejosdeunayer

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