Relatos

Espérame, quiero ser vida.

Musa de tus anhelos, de los deseos que en tu piel dormitan mientras mis miedos se entrelazan con los tuyos y desbordan en sensaciones. Sueños, tal vez, realidades que vestidas de letras hacen nuestros momentos que en la mente carcelera aún de tantos, no encuentran su camino. Puertas cerradas que se abren hoy para que el ayer sea vida y el mañana recuerdos sentidos que sin medida otorgan placeres consentidos. Búscame si es tu deseo, sensualidad que encuentras a tu alrededor y que la mirada a veces no es capaz de vislumbrar, esa chispa de que dotas la vida erotismo lo llaman es mi compañera, tal vez. Melodía es la música que resuena en mi oídos aún cuando no estas a mi vera, la letra a veces prendo de silencios para encontrarte y deleitarme en tu mirada, que lleva entrañada esa vida que sólo...

Reencuentro

Eterna espera aquella en que mi mente aullaba, no sé, si aún sumergida en el obscuro mundo de la locura que este naufragio ha condicionado o liberada por fin, de aquel que yo no era (ese lobo a veces solitario a veces engreído). No paraba de intentar averiguar quién podía ser ese “Abuelo” que estaba por llegar. Reminiscencias de aquel pasado glorioso impregnado en aquellas pinturas rupestres, relataban restos de una vida, tal vez, ¿La mía? Doce, a mi lado, no paraba de trastear, hubo un momento en que desapareció nuevamente de mi vista, tal vez en busca, de algo de comida. El día había sido largo, difícil.- Recordé que mi amada aún no había ingerido ningún alimento, aquella nueva vida que latía no podía dejar de recibirlo. Busque algún ser, de aquellos que nos habían abierto las puertas a ...

Un lugar donde quedarse…..

¿Os ha ocurrido alguna vez, llegar a un lugar y prenderos de él? Eso me ocurrió hace años con una pequeña isla a la que añoro regresar y después de repente un día, me encontré plasmándolo en un relato que forma parte de una antología. El mundo sin duda es un pañuelo, todo gira y se voltea, en un parpadeo …… La Isla de Wight….

Sí…esto me ocurrió una vez.

Me ocurrió una vez. Como es habitual, estábamos sentados en un anodino bar de Buenos Aires. Y ahí estaba, escuchando con algo de resignación sus argumentos y razones un tanto pesimistas. Y de repente, me dí cuenta que “hacía como que lo escuchaba”…luego y no sé bien cómo, mi atención se centró en su relato y aquél muy discreto “como sí”, se esfumó.

Me ocurrió dos veces…

Me ocurrió dos veces. En ambas viajaba en avión. En la primera, éramos tres amigos. Para uno de ellos era su primer vuelo y tuvimos que animarlo previamente porque tenía un fuerte temor para subirse al “pájaro de acero”.

Me ocurrió una vez… (2)

Me ocurrió una vez. Hace un mes y medio, me desperté a la madrugada escuchando una “voz interna” que me dijo algo así: 

Me ocurrió una vez…

Me ocurrió una vez. Estaba en la estación de trenes de Granada, España. Caía la noche…el incipiente y estrellado cielo nocturno mostraba sin reparos que éramos parte de un grandioso Universo.

Me ocurrió varias veces…

Me ocurrió varias veces. Desde hace unos años me gustan un tipo de piedras. La afición nació después de haber participado del “Oficio del Fuego”, donde se vivencia el proceso humano desde la conservación, el traslado y la producción del fuego…y luego el avance hacia el manejo de materiales, desde la cerámica hasta los metales y el vidrio.

EL OJO IZQUIERDO DE BRAHMA

Pepe Caballero nos interna en este relato extraordinario y profundo…. “De manera que era una intención absoluta la que formaba los mundos, generaba universos, sirviéndose de imágenes. “Las cosas no son nada más que imágenes. Las imágenes son dinámicas, son las que llevan las cargas y, desde lo mental, crean mundos reales; es esa intención lo que mueve todo”. Así pues, los mundos se generaban cuando Brahma dormía en la nada, soñaba, y cada una de sus visiones era la creación de un universo. Los sueños de Brahma eran las imágenes trazadoras que originaban los mundos, revelando que la estructura acto-objeto estaba operando en el sueño del dios; al despertar, el universo se desvanecía.”

Ocurrencias… por Jano Arrechea

Me ocurrió una vez. Iba a bordo en un tren que había partido a la medianoche, desde Buenos Aires hacia Mar del Plata…esta ruta ferroviaria siempre tuvo una tendencia hacia los imprevistos y lo desconcertante.

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